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LA VOZ NACIONALISTA

MEGAPROYECTOS INMOBILIARIOS EN CORDOBA

Megaproyectos inmobiliarios en Córdoba, Argentina: "Más grande es el emprendimiento, más concentrada está la ganancia"

"Las luchas por el agua se están empezando a dar en Córdoba, se están empezando a ver y se van a a dar cada vez con más frecuencia por este tipo de cosas: un desmanejo del Gobierno sumado a un reparto del agua completamente inequitativo."

En el render del proyecto Estancia La Overa, un video con imágenes simuladas de algo más de tres minutos de duración, un vehículo de tracción integral serpentea una impecable ruta serrana ―a 685 metros sobre el nivel del mar― hasta llegar al acceso del complejo, un emprendimiento urbanístico de 150 hectáreas ubicado en la localidad de Salsipuedes, a 36 km de la capital de la provincia de Córdoba. La primera edificación en recibir ―virtualmente― a los recién llegados es la de la moderna parrilla y casa de té Vacarí. Luego, un rápido sobrevuelo por un exclusivo bosque nos deposita en la sala de conferencias reinamora. Tras abandonar la última parada, un camino lateral conduce a Orfeo Suites, un hotel de tres estrellas. De nuevo en la arboleda, un corral de caballos y una pareja de cuatriciclos recorriendo senderos alternativos. Detrás, ya se asoman los tres edificios del condominio Milénica.

Diego Gurvich, de 35 años y docente en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), es el creador del Colectivo Salsipuedes. Con el megaemprendimiento del Grupo Dinosaurio como detonante ―con sus 234 departamentos, 72 habitaciones y una reserva natural―, este biólogo e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) empezó a reunir a un pequeño grupo de personas de la localidad sensibilizadas por la cuestión ambiental.

El Colectivo Salsipuedes viene analizando el emprendimiento en torno a los "mitos" que se han ido elaborando sobre él. Uno de ellos sostiene que La Overa se autoabastecerá de agua. Pero desde el grupo citan estudios independientes que demuestran que el proyecto es técnicamente imposible. Sin embargo, el Gobierno provincial, a través de la Subsecretaría de Recursos Hídricos y la Secretaría de Ambiente ya aprobó el estudio de impacto ambiental presentado por el Grupo Dinosaurio.

Aparecen estos emprendimientos inmobiliarios que ahora están de moda, se instalan donde quieren y la Provincia les da la factibilidad en base a información que sólo ellos tienen, afirma Gurvich. El problema para el biólogo no es que el proyecto no vaya a tener disponibilidad de agua, sino saber quiénes serán los que se van a quedar sin ella. ¿Ellos o los pobres vecinos que viven en el pueblo?, se pregunta.

Las luchas por el agua se están empezando a dar en Córdoba ―advierte―, se están empezando a ver y se van a a dar cada vez con más frecuencia por este tipo de cosas: un desmanejo del Gobierno sumado a un reparto del agua completamente inequitativo.

El proyecto prevé afectar sólo 4 hectáreas y del resto hacer una reserva natural. Bajo estas condiciones, ¿piensan que la actividad de los habitantes del hotel y los departamentos generarán un impacto tan considerable?

Gurvich.―El proyecto fue mutando a medida que pasó el tiempo. En realidad, cuando surge en 2007, prácticamente era un hotel con cancha de golf; salimos a decir: ¿Cómo vamos a tener una cancha de golf con la cantidad de agua que se necesita para regarla?. Y mutó a este nuevo proyecto que es una reserva natural. Claramente estuvo el objetivo de venderlo como un proyecto verde. Incluso, uno de los primeros titulares del año pasado dice: El Grupo Dinosaurio invertirá 10 millones de dólares en una reserva natural. En la reserva natural no, invertían en el complejo. Entre que hagan una reserva natural y que llenen todo de casas vemos que hay una gran diferencia. Obviamente, nosotros no estamos diciendo que el hecho que hagan una reserva natural está mal. El tema es que, más allá de que no toquen el bosque, claramente no van a tener el agua que necesitan. Hablan de una reserva natural y adentro andarán en cuatriciclos; biológicamente es una ridiculez tener 20 ó 30 personas andando en cuatriciclos permanentemente.

¿En qué consiste el convenio que firmaron el Grupo Dinosaurio y la secretaria de Medio Ambiente para liberar fauna incautada?, ¿es sólo maquillaje ecológico?

Gurvich.―Lo primero que salió fue ese convenio. Lo hicieron con la Provincia sin estar aprobado absolutamente nada. Son dos carillas que, técnicamente, no dicen nada. Yo no soy especialista en el tema de liberación de fauna, pero cuando veo eso empiezo a buscar por Internet, me contacto con otros investigadores del CONICET, y lo primero que me encuentro es que ante fauna incautada lo último que se hace es liberarla inmediatamente. Por un montón de razones: hay razones de genes, de salud, de animales; tampoco se pueden traer animales que vienen de otras regiones. Muchos de los animales que vienen del tráfico de fauna tienen enfermedades por el hacinamiento al que están expuestos. Lo que querían hacer es lo último que se debe cuando uno tiene fauna incautada, lo que te lleva a pensar que largaron esta idea para venderlo de verde.

Otro de los mitos que mencionan es que La Overa generará numerosos puestos de trabajo. Desde el colectivo afirman que mayormente serán temporales o altamente especializados. ¿Cuál es la actividad económica principal y el grado de desempleo que existe en Salsipuedes?

Gurvich.―Probablemente sea relativamente alto. Salsipuedes, si bien tiene su origen como un pueblo turístico, una típica villa serrana, hace unos quince años se ha transformado en una ciudad dormitorio de Córdoba. La principal fuente de ingresos es la gente que trabaja en Córdoba y vive en Salsipuedes. La actividad turística prácticamente no existe y la industria, obviamente, menos. El trabajo es la primer bandera que sacan cuando hacen cualquier tipo de emprendimiento. Si uno ve las grandes mineras que están llegando a la Argentina, dicen: Vamos a dar trabajo. Hay mucho de marketing, mucha prensa en decir que lo más importante es el trabajo. En este caso pensamos que no, por otros ejemplos que tenemos: en el hotel Howard Johnson de Río Ceballos, una localidad cercana, la cantidad de gente de Río Ceballos que trabaja en él es muy poca. Gran parte de los servicios, por ejemplo la compra de alimentos, no la hacen en Río Ceballos; decían que la carne la traían de Buenos Aires. La capacidad de generar trabajo es muy poca; mientras más grande es el emprendimiento económico, mucho más concentrada está la ganancia. La bandera del trabajo hay que tomarla entre comillas.

Respecto al turismo, ¿no considerás que un emprendimiento de esta envergadura puede llegar posicionar a Salsipuedes como un destino más atrayente?

Gurvich.―Salsipuedes no tiene ningún atractivo particular, básicamente porque no tiene río. La gente que viene a Córdoba busca agua; el río Salsipuedes prácticamente desapareció. Este proyecto está pensado para que los turistas pasen todo el tiempo dentro del establecimiento, osea, es un proyecto turístico puertas adentro. Esto significa que la gente va a pasar todo el día ahí, por lo tanto, la capacidad de desbordar dinero para el pueblo no existe, porque no tiene que ofrecer.

Además, destacan que La Overa representará para la localidad un alto costo económico en servicios como agua, energía, tratamiento de basura e infraestructura. ¿Imaginan que esta gente no pagará por lo que consuma?, ¿saben de algún otro acuerdo alcanzado con el Municipio que los eximirá de esa obligación?

Gurvich.―No es que no van a pagar; a la Municipalidad, a cualquier Estado, le cuesta mucha plata mantener los servicios. Por ejemplo, hacer la ruta ―hay una parte que han terminado―, una ruta muy bonita, al Estado le cuesta; toda obra de infraestructura que hace el Estado cuesta. El basural a cielo abierto lo mantiene el Estado con impuestos. Este emprendimiento va a significarle al pueblo un 10% más de habitantes. Hay más o menos unos 10 000 habitantes y van a haber 1000 habitantes más. Por lo tanto se va a generar un 10% más de basura, por lo menos un 10% más de demanda de agua, etcétera. Eso al pueblo le cuesta en servicios, gran parte subsidiados por el Estado. Esto es típico de estos empresarios, ellos invierten una cantidad de plata, pero el Estado le tiene que ofrecer toda la estructura para que puedan invertir.

Y esto puede llevar a un colapso de todo el sistema de servicios...

Gurvich.―El servicio de agua ha colapsado en Salsipuedes hace rato, tanto en cantidad como en calidad. Cada vez es mayor el tiempo en donde no hay agua. Desde fines del invierno hasta entrado el verano uno ve desfilar los camiones que traen agua de otros lugares, con todo el costo económico que eso tiene. No hay casi nadie en Salsipuedes que no compre el botellón de agua mineral, nadie se anima a tomar el agua de la canilla o comprar estos filtros que son bastante onerosos. La crisis del agua, de una u otra manera, la estamos viviendo, está impactando económicamente en los bolsillos. El tema es que la gente se de cuenta de eso; todos los meses gasta tanta cantidad de plata en comprar un botellón, ¿y eso por qué lo tengo que gastar? Por todos estos motivos...

Como colectivo también plantean que sin discusiones serias ni información objetiva se corre el serio riesgo de la manipulación, ¿creés que estamos ante uno de esos casos?

Gurvich.―Seguro, seguro. Si te ponés a investigar cómo han ido manejando los medios, es una manipulación, como pasa en el país. Se aprobó el proyecto hace una semana; en uno de los principales diarios de Córdoba sale una nota mitad positiva, mitad negativa; y en otro diario importante, una que es propaganda del establecimiento. Si yo tuviera los medios que tiene el grupo empresario o el Gobierno, en quince días hago que toda la gente tenga una opinión en contra del proyecto.

FUENTE: Agencia de Noticias Biodiversidadla.

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